¡Holi, primavera!

¡Holi, Des! Tranquilidad, que no me he vuelto un cursi al saludar, es que hoy no toca decir hola…; te lo explico ahora mismo. Este mediodía fui a celebrar con la comunidad india del Sur de Tenerife la llegada de la primavera (oficialmente no es hasta el 20 de marzo, pero donde haya fiesta qué más da fecha arriba o abajo…). Y esta celebración se llama Holi (aclarado).

Es un festival que defiende conceptos como el amor, la fraternidad y la igualdad, o dicho de otro modo, el ¡buen rollito! Y el lugar elegido este año ha sido la plaza de La Caleta, en la costa de Adeje.

Dentro de esa filosofía integradora, la entrada es gratuita y, aunque se trata de una festividad muy arraigada en India, está abierta para quien quiera, sin importar su condición. Y no podía faltar Leodesinquieto. Venga, te cuento más, que estos temas me entusiasman: debes saber que también se le llama Fiesta de los Colores… y no puede ser más literal el nombre.

Aquí la clave es divertirse a base de muchos polvos de colores, más agua y espuma. Si no vienes bien armado de casa, no te preocupes, que todo lo necesario está a la venta. Así que una vez se anuncie el inicio del Holi… ¡es la guerra! (en el sentido más alegre).

Adeje. Tenerife. Primavera. Holi

Adeje. Tenerife. Primavera. Holi

Adeje. Tenerife. Primavera. Holi

¿Que cómo funciona? Sencillo, todo el mundo embadurna y moja a todo el mundo. ¡Te lo pasas en grande! El mejor viaje a la infancia, sin duda. Además, no falta música en directo para dirigir tus movimientos, bien persiguiendo a los demás o huyendo…Y claro, tanta actividad no sólo pringa, sino que dan ganas de comer (recuerda que el Holi se celebra desde las doce del mediodía hasta las seis de la tarde). Y la solución a tu apetito la tienes allí mismo, con diversos puestos de comida casera india, para hacer todavía más auténtica la experiencia. ¡Mmmmm!… mi estómago se une a la celebración.

Adeje. Tenerife. Primavera. Holi

Adeje. Tenerife. Primavera. Holi

Ha sido muy intenso y no sé si tengo más agujetas en el cuerpo de tanto moverme, o en la boca de reírme. De hecho, aún estoy quitándome los colores y ya estoy pensando en que quiero volver a disfrutar del Holi. La esencia de la convivencia al aire libre, entre personas de lo más dispares y que bromean sin tapujos, da igual si se conocen o no.

Todo un ejemplo, aunque he de confesarte que me enfrento a una gran duda… ¿volverán mis vaqueros y mi camiseta a ser como antes del festival? El tiempo dirá, pero apúntate este festival para la próxima vez, ¡no te arrepentirás! Holi… y adiós. Mejor, ¡hasta luegui!

Para la próxima vez, no te olvides de traer ropa de recambio… porque acabas multicolorido. Ahora toca ¡Holi, lavadora!

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