¡Hola, Des! ¿Cómo estás? Descansar es muy importante, incluido para reponer fuerzas durante mis viajes desinquietos, y en The Social Hub San Sebastián no sólo lo conseguí, sino que disfruté de un concepto muy ‘cool’, moderno y dinámico. Fue en una escapada reciente por el País Vasco y se nota la influencia de los Países Bajos, embrión de este proyecto que se ha ido diseminando por varios lugares de Europa. ¿Te vienes?
Te he hablado de entrada de la vertiente alojativa, que es la que me llevó a este lugar, pero The Social Hub San Sebastián reserva más posibilidades…
La fachada ya denotaba una edificación de reciente construcción y la entrada me recibió con una cuidada decoración, sin perder un punto tan informal como llamativo. Te lo resumo en que había arte expuesto combinado con gente jugando al tenis de mesa, y tampoco esperaba una recepción al uso, al lado de la cual se vende ropa de surf. Ah, además el ‘check in’ trajo de regalo una copa de vino local -‘txakoli’-.
Primero, tarjeta en mano para activar el ascensor, subí a la sexta planta, y no era un tarjeta sin más: abanderaba el lema ‘Love is the key’ (el amor es la llave, toma juego de palabras). La habitación 6032 iba a ser mi refugio durante dos días -o más bien noches, porque no paré la pata de un lugar a otro-, una habitación funcional y con el sello acogedor-innovador del resto de The Social Hub San Sebastián.
Por cierto, había un libro sobre la historia de la empresa, en donde pude comprobar su asentamiento en Países Bajos con siete establecimientos (desde Amsterdam a Rotterdam o Eindhoven) y su expansión a Alemania, Austria, Italia, Francia, Portugal y Escocia, más Madrid y Barcelona.
Antes de volver a la planta baja para seguir descubriendo, fui a las alturas, con el mismo afán de curioseo. ¿El motivo? Ver la piscina que es la auténtica protagonista en la azotea de The Social Hub San Sebastián.
No me bañé, porque el tiempo no me invitó a ello, pero había gente que no tuvo ningún problema; también cuando la temperatura acompaña más, me comentaron que hay un bar terraza abierto.
Ahora sí, regreso a la casilla de salida, o de entrada mejor visto. A la izquierda de la recepción-puesto surfero se encuentra una cafetería-restaurante, y unas escaleras que conducen al primer piso, donde hay una cocina comunitaria operativa. De una de las taquillas puedes coger vajilla básica y usar otros utensilios y accesorios, como yo mismo hice durante una cena.
Y cuando antes te decía que The Social Hub San Sebastián tiene opciones más allá de las alojativas, es porque avanzando por el ‘nivel cero’ se divisa algún espacio acotado para reuniones y hay un perfil coworking dentro de la oferta. Es más, se dirige igualmente a la comunidad estudiantil, bien para quedarse o para utilizar sus instalaciones, y se programan diversas actividades de ocio. Por supuesto, tampoco faltan distintos rincones para el descanso.
Esto no se acaba: aún podemos descender a las profundidades de The Social Hub San Sebastián, donde existe un sector con lavadoras y… un gimnasio.
Oye, pues no es mala idea para ‘quemar’ todos los pinchos que seducen continuamente en la rica gastronomía de Donostia.
En resumen, como reflejaba el libro de mi habitación en la portada: ‘Learn, stay, work, play’ (aprender, estar, trabajar y jugar). Un espejo de la filosofía de The Social Hub San Sebastián. ¿Qué te ha parecido? ¡Hasta pronto, Des!
-Información útil:
The Social Hub San Sebastián
C/Hermanos Otamendi, 11
20014 Donostia-San Sebastián
Instagram: thesocialhub.sansebastian















