¡Agüita! Sendero superlativo en Marcos y Cordero – Los Tilos

¡Hola, Des! ¿Qué tal? Hoy vamos a hacer ejercicio de la mejor forma posible, en contacto con la naturaleza. La isla de La Palma destaca por su amplia variedad de rincones naturales sobresalientes, y entre ellos, hay un sendero que alcanza la matrícula de honor: los Nacientes de Marcos y Cordero, más el Bosque de Los Tilos (la primera Reserva de la Biosfera de Canarias, que se dice pronto). Eso sí, antes de activarnos debes tener en cuenta que se trata de un pateo que requiere un buen estado de forma si se hace la opción de 13 kilómetros -mi caso- (hablamos de 1.000 metros de desnivel) y más aún si se hace la ruta de forma integral, con ida y vuelta.

A partir de ahí, existen distintas alternativas para que lo acortes en función de tu fondo físico y apetencia.

Por lo pronto, debemos dirigirnos hacia el municipio de San Andrés y Sauces, en concreto al Centro de Visitantes de Los Tilos. En realidad, paramos unos 500 metros antes; en una caseta de madera, que es donde comienza el sendero y al mismo tiempo hay una parada de taxis. ¿Te intriga esta parada cuando vamos a caminar? ¡Rápida aclaración! Para no hacer el pateo completo, muchos apostamos por compartir un taxi 4×4 que nos lleve hasta la Casa del Monte… ¡1 hora de trayecto! Sí, imagina el trecho que te ahorras para disfrutar con más energía de Marcos y Cordero – Los Tilos.

Lo recomendable, que reserves tu plaza de antemano, porque si no, al llegar a este punto, quedas a la espera de que haya plazas libres. Cada vehículo tiene capacidad para 8 pasajeros y entre ellos se reparte el precio global de 120 euros; es decir, 15 por persona. Si hay menos, va incrementándose esa cantidad.

El servicio para Marcos y Cordero – Los Tilos empieza a funcionar a las 9 de la mañana; unos minutos antes, allí estaba yo (bien abrigado, que es zona húmeda y fría).

Al final entro en el primer taxi, y no tardamos mucho en meternos en una sinuosa pista de tierra que no para de ascender (¡ni se te ocurra meterte con tu coche salvo que sea un jeep!). La animada conversación hace que el tiempo pase más rápido y sobre las 10:20 horas, ya estamos en la Casa del Monte. Una construcción asociada al agua, recurso estrella de la zona, como recoge uno de los folletos informativos sobre Marcos y Cordero – Los Tilos.

Marcos y Cordero - Los Tilos. De ruta
Inicio del sendero Marcos y Cordero

El sendero se abre con el constante acompañamiento de la canalización de agua a la izquierda, y zona de barranco a la derecha. Hay una gran altura, pero no te preocupes, que la vía es segura y suficientemente ancha (en caso de sufrir vértigo, ni que decir tiene que mejor buscas otro plan). El fayal-brezal va dando paso al pinar y uno de los elementos más encantadores es la sucesión de túneles que nos espera.

¡Son nada menos que 13! (espero que no tengas supersticiones). Vaya trabajo, fueron excavados a mano en 1900…

Qué ganitas de meterme ya en el primero, de 87 metros de longitud. Imprescindible, tener linterna o frontal, porque la oscuridad te come… sin miedos, ¡calma! Y como precaución extra, iluminar también el techo, ya que si eres alto como yo, las opciones de darte en la  cabeza son considerables. Vamos, que caminas medio agachado, torcido…; una posición nada sexy, pero muy preventiva de golpes.

Marcos y Cordero - Los Tilos. De ruta
Salida de túnel Marcos y Cordero

A partir de ahí, se va alternando el avance al aire libre con más túneles hacia Marcos y Cordero – Los Tilos; y para que lo tengas en cuenta, los hay desde 14 hasta casi 400 metros de largo (éste sí que se me hizo un poco interminable). En algunas ocasiones, además encuentras ventanas para echar una mirada al paisaje y sacar fotos inolvidables del momento. Entre medias, sobrevive una tanquilla de aforo, un estanque para medir el agua que pasa por allí (tenía una función más activa en el pasado).

Un túnel detrás de otro y por fin… ¡el número 12! ¿Qué tiene de especial? Es el que reúne mayor fama, si se puede decir así, dado que se filtra más agua del Naciente de Marcos (el de Cordero vendrá a continuación).

Con lo que pequeña parada, para ponerse cholas (o escarpines), pantalones cortos (por fortuna, los de senderismo son adaptables) y chubasquero. ¡¡Allá vamos!!

De entrada, poca diferencia respecto a los túneles anteriores, pero claro, el sonido acuático se va intensificando hasta que… ¡zasss! Cae sobre mí. Perfectamente soportable aunque las precauciones de indumentaria estaban totalmente justificadas. Y qué espectáculo ver esas aberturas en la roca con la majestuosa ‘lluvia’ cayendo (recuerda a cortinas) y la impresionante Caldera de fondo. ¡Impagable sensación!

Marcos y Cordero - Los Tilos. De ruta
Túnel 12 de Marcos y Cordero

Una vez cubierto el trayecto, y con la adrenalina a tope, toca volver a recomponer la vestimenta en esta inmersión en Marcos y Cordero – Los Tilos. Además, supongo que te pasa, entras en esos dilemas de si te pones más o menos abrigo, ya que sudas al caminar y al mismo tiempo tienes frío… Bueno, se va improvisando. Toca seguir disfrutando, que estamos ante el que presume de ser el mayor manantial del Archipiélago, con sus cascadas ante nosotros.

Oye, qué rápido pasa el tiempo… llevamos casi 2 horas de ruta por Marcos y Cordero – Los Tilos… Y enseguida coge el testigo Los Tilos, precisamente, aunque antes toca atravesar el túnel 13 (sin la emoción de su antecesor).

Marcos y Cordero - Los Tilos. De ruta
Mirador de Marcos

En este punto, hay quien decide darse la vuelta y retornar a la Casa del Monte. Pero yo quiero más aventura, y me meto de lleno en el descenso… barranquismo controlado por decirlo de algún modo. De nuevo, llamada a la tranquilidad. No hay que utilizar cuerdas ni nada por el estilo, pero sí es una bajada exigente; es por un paisaje cambiante, que también incluirá Laurisilva. Serán unas 2 horas 45 minutos hasta el lugar de partida del sendero de Marcos y Cordero – Los Tilos (llamada La Portada, al ser el acceso a estos terrenos).

Marcos y Cordero - Los Tilos. De ruta
Parte descendente del sendero

Ah, no te he dicho que otro de los aspectos que contribuyeron a vivir con mucha paz esta jornada fue… apenas encontrarme con nadie. Eso hasta los dos o tres últimos kilómetros, y tiene su explicación. Ahí está el Mirador del Espigón Atravesado, que con un caminito ascendente permite unas preciosas vistas… si el día te pilla más despejado que a mí. Por tanto, la gente que no quiere meterse en un pateo largo, se acerca hasta aquí (con niños incluidos) y tiene un pequeño resumen de los encantos de Marcos y Cordero – Los Tilos.

Sí, porque estos últimos 2.000 metros albergan una galería de agua, un llano que servía de cargadero de maderas, una pesadora de agua, un largo túnel (sin necesidad de agacharse, matiz importante)…

¡Ruta completada! Al llegar por la mañana, sólo había un coche aparcado, y ahora veo decenas, más una guagua de cruceristas… Existe otro aliciente natural cercano al Centro de Visitantes de Los Tilos: una cascada.

Eso ya lo dejo para que lo veas tú… que me gusta reservar sorpresas para cuando vayas. Si ya has estado en Marcos y Cordero – Los Tilos, me encantaría saber cómo fue tu experiencia, y si no, puedes comentar qué te atrae más de esta visita. Y antes de marcharte de la zona, en la carretera de salida, por favor no te pierdas el impresionante puente de Los Tilos (sólo su arco mide más de ¡250 metros!).

Marcos y Cordero - Los Tilos. De ruta
Puente de Los Tilos

Datos útiles:

  • Municipio: San Andrés y Sauces (La Palma).
  • Información: Centro de Visitantes Los Tilos; teléfono 922 45 12 46.
  • Transporte: Taxi del Norte La Palma; teléfono 646 77 42 70.
  • Distancia: 13 km. Casa del Monte-Parking.
  • Duración: 4 horas 45 minutos (a buen ritmo); tiempo medio de 5 a 6 horas.
  • Imprescindible: linterna; ropa y calzado de senderismo; calzado apto para agua; chubasquero; alimentos y bebida; protector solar.

 

 

- Visitas hasta hoy: 107 | Visitas hoy: 1

Escribe tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *