5 Días en Tokio: conoce la capital de Japón de forma muy divertida

Konnichiwa… ¿Te he sorprendido, Des? Hoy toca saludar en japonés, porque vamos a hacer un apasionante viaje de 5 días a su capital, a la electrizante Tokio. Una ciudad en la que todo puede pasar y en donde conviven los extremos, la vanguardia más transgresora y la tradición más profunda. Con un formato diferente al habitual, pero verás que muy divertido y dinámico, te acerco a la realidad de esta arrebatadora urbe. Así fue mi estancia de 5 Días en Tokio (vivencias de finales de agosto de 2015 que recupero para ti).

* Día 1:

– Todo bajo CONTROL: Sólo llevo unas horas en la ciudad, pero impresiona el elevado nivel de organización. Continuas indicaciones en el metro van actualizando el tiempo que resta para cada parada; hasta en hora punta la gente hace una respetuosa cola para subirse a cada vagón…
– Cartel DESCONCERTANTE: En el JR -Japan Rail- que me traía desde el aeropuerto de Narita, vi los primeros carteles de prioridad en algunos asientos para personas mayores, lesionados, madres y padres con los peques, embarazadas…y por ultimo, una figura con un corazón tipo amoroso. Así que abierto a interpretaciones de si los enamorados también son prioritarios…
TCHISSSSS: Pero la cosa va más allá, y sin que se encuentre escrito. Increíble, nadie habla por teléfono en el metro o tren, se considera de mala educación. Eso sí, todo el mundo trastea con los móviles, aunque el silencio ante todo. Y ya en la calle, nada de cruzar en rojo aunque no pase ningún coche… mirada de reproche al canto.
– Se han llevado las PAPELERAS: Hoy sólo he visto una… Pero tranquilidad, que las calles están limpísimas; volvemos al tema de la educación. Claro, si es que hasta cuando compras una botella de agua te hacen unas reverencias que te sientes el Rey del Manantial.
– Más MÉRITO: En la calle hay infinidad de máquinas expendedoras, de comidas y bebidas. Un jaleo a la hora de ingerir o beber para los que todavía llevan mascarillas por la calle, y no son pocos.
SUBIDAS y bajadas: Los japoneses se han hermanado con los británicos en el tema de la izquierda y la derecha, en especial en las escaleras automáticas, por lo que quitada la confusión inicial, uno tira para el lado opuesto. Y de caída libre podría definirse ir a miccionar en esta ciudad, porque los urinarios de pared cogen desde el suelo hasta las caderas -he usado las mías como referencia en este enriquecedor trabajo de campo-.
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Cruce de Shibuya (Tokio, Japón)

– Vaya CRUCE: El de Shibuya, con cinco pasos de peatones que se activan a la vez. Es una visión clásica de Tokio, porque reúne a miles de personas en un espacio reducido rodeado de neones, anuncios, tiendas, tren elevado… Un Times Square japonés también a lo bestia, que sirve además de punto de encuentro para los locales. Es una imagen muy reconocible, por cierto, de la película ‘Lost in Traslation’, y vivirla de noche vale todavía más en estos 5 Días en Tokio.

– Recordado por su FIDELIDAD: Al lado del cruce de Shibuya hay una estatua de un perro, llamado Hachiko. Todo el mundo se pirra por hacerse una foto con él. Se cuenta que la estatua se hizo en recuerdo de un can que durante una década acudía a diario a ese punto para ver si volvía su dueño, que había fallecido.
– De SORPRESA en sorpresa: He alucinado en Shibuya 109. Un centro comercial que es una verdadera radiografía social japonesa. No sabes bien hacia dónde mirar, entre vendedores, compradores y productos que huyen de convencionalismos.
– Que me lo QUITAN de las manos: Eso parecen gritar muchos dependientes, hasta de ropa más pija en ocasiones; aquí se lleva el modelo frutería-pescadería.
– Resto del PATEO: Este primer día también pude andar cerca de donde me alojo, el barrio de Chiyoda -destaca por la presencia de gran cantidad de librerías-, los jardines del Palacio Imperial -lugar plácido- y la cercana zona financiera de Marunouchi -con preponderancia de rascacielos y trasiego veloz-.
SOBREVIVE el edificio: Antiguo, de la estación central de Tokio. Una especie de aeropuerto sobre raíles por sus dimensiones, que ha mantenido su fisonomía pese a que le rodea todo el poderío de Marunouchi.
– Comida A DEDO: Y el entorno más próximo de la estación es famoso por sus restaurantes, algunos bastante humildes. Así que a uno de esos locales me fui… el único extranjero presente para dar un poco de ambiente. Comí unos deliciosos ramen picantitos -son los noodles hechos con huevo-, más unas brochetas de pollo con huevo. No hablaban apenas inglés, pero la táctica del dedo selector de dibujos es infalible en este inicio de los 5 Días en Tokio.

* Día 2:

– Al rico PESCADO: Madrugón para estar sobre las 7 horas en el mercado de pescado de Tsukiji, el mayor del mundo. Es verdad que uno de los grandes alicientes es la subasta de atún -maguro-, pero hay que estar a las 5 y no hay túnido que merezca semejante esfuerzo. Aún así, es curioso poder visitar no sólo puestos de venta sino los entresijos del mercado, con cuidado de que no te atropelle algún besugo…
– Desayuno con SUSHI: Lo venden en distintos puestitos en el entorno del mercado, donde también se despacha desde vegetales hasta cuchillos. Y que no se diga que uno no hace esfuerzos por integrarse, por lo que tomo un rico sushi para comenzar con fuerza el día.
CALENTITOS al trabajo: No tanto por el tiempo, esta mañana medio chispeando, sino porque a un grupo de obreros lo pusieron a hacer estiramientos y ejercicios varios antes de empezar a trabajar, muy cerca de Tsukiji.
– Con un BANQUITO se lleva mejor: En el vecino barrio de Ginza se encuentra el Kabuki-za, lugar de referencia del Kabuki, el teatro tradicional japonés. Pues bien, justo cuando pasaba, dos personas iniciaban la cola; como tenían por delante dos horas hasta el inicio de la venta, los del teatro pusieron algunos bancos para hacerlo llevadero.
– La QUINTA nipona: Ginza se ha convertido en barrio de moda, más bien elitista, y tiene su particular Quinta Avenida. Eso sí, hoy el glamour de Tiffany, Louis Vuitton y cia. estaba algo venido a menos por un despliegue tremendo del cuerpo de bomberos, parece que para un simulacro. Seguro que se llevaron más de una cartera ardiendo con los precios…
SI FUMAS, no camines: Esta particular revisión del “Si bebes no conduzcas” existe, y estaba en una llamativa prohibición en una calle.
– Mejor un HUECO: Muchos edificios tienen una separación de los adyacentes, como prevención de terremotos.
– Garajes PARLANTES: Hablando de edificios, en algunos lujosos tienen una minitorre en la entrada de los garajes, que se pone en marcha con sirena, luz y mensaje de voz cuando sale un coche, para avisar a los viandantes.
– Museo de ALTURA: Otro punto que mezcla mundo financiero, tiendas y hoteles de altos vuelos es Roppongi Hills, en el barrio de Roppongi. Lo curioso es que uno de las torres alberga el museo Mori Art en la planta 53… En la 52 hay un mirador espectacular, desde el que por cierto se aprecia una réplica de la Torre Eiffel. La vista impresiona, pero la exposición de un vietnamita en el museo no tanto; y mira que hubiera quedado de currículum decir que el tal Dinh Q Le es uno de mis artistas predilectos…
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Vista desde torre de Roppongi Hills (Tokio, Japón)

– Remanso de PAZ: El santuario de Meiji Jingu, uno de los lugares más visitados de la ciudad. Se inserta en unas amplias zonas verdes. Curiosamente, se encuentra en Harajuku, que marca tendencias entre la juventud y es puro bullicio. Aquí se amplía el abanico de estilos de vestir, peinados, tintes, maquillajes…y lo que no he visto todavía es algún tatuaje.

– Taxistas EMPERCHADOS: Oye, que el peor vestido lleva camisa y corbata; otros además chaleco o incluso chaqueta.
ESPEJITO espejito: Hay muchos espejos en las estaciones de metro. Que las prisas no impidan una revisión de última hora para domar algún rizo rebelde o enderezar una corbata torcida.
NEGRO negro: Había oído que en Tokio hay muchos cuervos y por fin hicieron acto de presencia. Y no son precisamente chiquitos.
– Cita INELUDIBLE: Se anuncia que el lunes actúa en la ciudad Florencia Ruiz y Los Hongos Orientales. Puede ser inolvidable… y marcar un antes y un después en estos 5 Días en Tokio.

* Día 3:

– Ventanal de SUMO: No ha empezado la temporada de Sumo, pero el gimnasio Arashio deja ver sus entrenamientos. Todavía más curioso es que hay que hacerlo desde la calle, a través de ventanas en plena vía -menos mal que es poco transitada-.
– Vaya ANGELITOS: Los luchadores de sumo en cuestión, con un tonelaje considerable. En especial me llamo la atención cómo se embisten, moverían más de un cimiento, aunque la imagen se dulcifica con los recogidos en el pelo -impagables, sobre todo cuando se tuercen a base de golpetazos-.
– Una CIUDAD en movimiento: La estación de metro y trenes de Shinjuku, que al menos antes tenía el récord Guinness de tránsito de pasajeros con más de 3 millones y medio al día. El caso es que resulta increíble, porque hay tiendas y restaurantes de todo tipo para saciar a semejante marea humana.
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Estación de Shinjuku (Tokio, Japón)

– El alcalde toca el CIELO: O casi, porque en Shinjuku, otro distrito de grandes edificios, el Ayuntamiento ocupa tres, dos de ellos rascacielos. En esta zona se ubica el hotel Hyatt Park, nueva referencia a la película ‘Lost in Traslation’ en los 5 Días en Japón.

– No todo es RIQUEZA: Me había sorprendido en una ciudad tan grande no ver gente pidiendo en la calle o sin techo. Pues no había sucedido hasta que fui a Shinjuku, debajo de un puente y en medio de tanta opulencia.
GIRO radical: En el paisaje urbano al ir a Yanaka, un barrio residencial con muchas casitas de sólo dos plantas, que ya es noticia; algunas incluso de madera anteriores a la Segunda Guerra Mundial. Y hay una concentración más que interesante de templos. Además, había muchas muestras de adoración a los gatos en las calles, con cartelería varia al respecto.
– Sorber con RUIDITO: Pues no está mal visto cuando comes, al contrario. Y te lo cuento en mi cumpleaños, que coincide con estos 5 Días en Tokio: de almuerzo repetí sushi, maki… -todo un castigo-, con la novedad de que no me lo sirvieron en un plato sino sobre una hoja.
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Comida de cumpleaños

– Son CANTARINES: Los japoneses, por su forma de hablar y porque continuamente oyes canciones en la calle. El prototipo es voz femenina, joven y si puede ser… chillona. Y un megáfono les gusta mucho, bien para el metro, la policía o lo que sea.

AKIBA para los amigos: De este modo se conoce al distrito de Akihabara, un auténtico show de luces y colores, que para algo es el reino de las tiendas electrónicas. Alucinante la cantidad y variedad. Por ejemplo, puedes encontrar varios comercios seguidos que se dedican en exclusiva a las máquinas tipo feria, y también hay infinidad especializados en videojuegos y manga.
LOCOS por el béisbol: Aparte del sumo, éste es otro deporte que causa furor. Por eso, he aprovechado hoy para ir al Tokyo Dome -pedazo de recinto para 55 mil personas- y presenciar el partido de los Yomiuri Giants contra Chunichi. Se habían agotado las entradas de asiento, pero había la opción de verlo de pie y tuvo su punto para cerrar esta tercera jornada de los 5 Días en Tokio.

* Día 4:

– 634 metros de ALTURA: La impresionante Tokyo Sky Tree, en el barrio de Sumida. Es la torre de telecomunicaciones más alta del mundo -qué raro, aquí siempre batiendo récords-. Y cerca, para completar la estampa, un edificio que tiene un gigantesco cuerno dorado en la azotea.
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Tokyo Sky Tree – Barrio de Sumida (Tokio, Japón)

CRUZANDO el río: Que se llama también Sumida y lleva a Asakusa, zona conocida en agosto por su carnaval de samba… Debe ser flipante, aunque no tuve la fortuna de coincidir más que con un pequeño evento, en un calle secundaria, donde los locales compraban comida y cerveza, jugaban y los peques seguían las indicaciones de tres individuos disfrazados de Power algo.

– Todos al TEMPLO: De Senso-ji, el más famoso de Asakusa y uno de los más visitados de la ciudad. Aparte del templo, que es ciertamente llamativo, hay una parafernalia enorme a su alrededor. Desde una avenida repleta de puestos de comida y ropa, hasta puntos de incienso, que si agua purificadora, que si tirar una moneda y dar palmadas para atraer la fortuna, que si los palitos y mensajitos de la suerte -llamados Omikuji-…

– Así da GUSTO: Yo quise mi Omikuji. Tras meter una moneda de 100 yenes, sobre 70 céntimos, agitas un recipiente metálico y sacas un palito de madera. Tiene unos símbolos en japo y los debes buscar en el cajón correspondiente. Coges un papel y el mío decía en inglés que tengo una Small Fortune, una pequeña fortuna. No es el caso en el terreno monetario, pero supongo que después de esto, ando en el camino… Motivación adicional para estos 5 Días en Tokio.

– Un luchador ENAMORADO: Ya comentaban también que en Asakusa no es raro encontrarse con luchadores de sumo, y uno vi en la calle con su novia, cogiditos de la mano. Ella, vestimenta normal, y él con su kimono y su peinado coletero/palmerita aplastada.
– No BUSQUES al conductor: En el monorail Yurikamome, porque se conduce solito, tecnología punta. Tenía ganas de coger este tren elevado puesto que te lleva entre los rascacielos, atraviesa el mar y te puede dejar en sitios como Odaiba, una isla artifical en plena bahía de Tokio.
– Nada de REMOJARSE: Hasta tiene su playa, en la que unos estaban jugando al voley mientras otros practicaban Stand Up Paddle (a pesar de la lluvia). Lo que está prohibido es bañarse. Pero sentarse a tomar un café mirando la ciudad desde una perspectiva tan distinta bien que merece la pena.
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Playa en la isla artificial de Odaiba (Tokio, Japón)

– Come RAPIDITO: No todos pueden tomarse las cosas con la calma del visitante, ya que en una ciudad tan frenética lo habitual es coger al vuelo comida preparada o dispuesta para llevar. Eso sí, como tengas que pararte en un supermercado a elegir una marca de papas fritas o aperitivos, por ejemplo, puedes perder horas, ya que hay de todos los colores y sabores.

– Un museo TEMBLOROSO: Al mismo tiempo hay museos de todo tipo, hasta dedicados a los terremotos, en los que vives una simulación de un temblor en grado real. Pero a su vez se encuentran museos dedicados al tambor, a la maleta…
– Me siento SEGURO: Es la sensación general en Tokio e incluso ayer en la previa del partido de béisbol, la gente dejaba sus pertenencias para reservar sitio y se iba un buen rato sin problema. Sí he leído que es mejor no ir solo al barrio chino cercano a Shinjuku.
TOTO es el dominador: Así se llama la marca que monopoliza los lavabos, retretes… Un dato medio escatológico en estos 5 Días en Tokio, pero cierto.
– Cuenta ATRÁS: Hay semáforos de peatones con variaciones respecto a los nuestros. La figura es la habitual, roja o verde, pero en vez de números, hay ocho cuadraditos consecutivos en dos columnas, que van desapareciendo según se acerca el cambio de color.
– Publicidad en MOVIMIENTO: Son habituales los camiones forrados de publicidad, y con su consiguiente música o mensaje de audio, que van recorriendo la ciudad. Pero únicamente con ese fin publicitario, porque dentro no hay nada.

* Día 5:

– Al SUELO: No es un atraco, sino dormir en un Ryokan. Un concepto que nace con las posadas tradicionales japonesas y que consiste en dormir sobre un futón, a la vez encima de un tatami.
– Barrio POPULAR: En esta recta final de los 5 Días en Tokio me alojo en Taito, en el Norte de Asakusa. Un barrio de los de toda la vida, alejado del turismo y de la grandiosidad, con su lavandería, taller de coches, tienda de pinturas, acuario, veterinario…
– Gracias al FÚTBOL: Se hizo mas conocida esta zona durante el Mundial de 2002, por alojar a muchos aficionados en su amplio catálogo de pequeños hoteles.
– Almuerzo con ESTRELLA: Rara vez conseguiré repetir lo de hoy: almorzar a las 11.30 horas dos platos de sardinas en un restaurante con una estrella Michelin y por apenas 8 euros. Un hito en los 5 Días en Tokio.
– Oferta del NAKAJIMA: Nombre de este restaurante y tienes que ir muy pronto porque hay considerable colas. Por la noche los precios se disparan, pero al mediodía ofrece cuatro platos distintos con sardinas a precios populares. Yo he optado por tomarlas con soja y también en sashimi (sencillo pero muy rico). Te sirven dentro de ese precio un aperitivo, arroz, sopa miso y té verde.
– Estamos de ESTRENO: Siguiendo con las colas, tan habituales y ordenadas en este país, hoy las había por fuera de los Pachinko, los lugares de juegos recreativos. La expectación era debida a que se estrenaba un nuevo juego (traducir de cual se trataba, imposible).
– El barrio ROJO: De ese modo consideran a Ikebukuro y no por motivos ideológicos precisamente. Por lo que vi paseando, aumenta el número de propuestas de masajes, hoteles del amor, etc.
– O mejor con GATOS: Porque otra alternativa en Ikebukuro, y en otros distritos de Tokio, es ir a pasar un rato con gatos. En varios negocios, se acompaña de café y otras bebidas, pagas por una hora como mínimo, y a disfrutar.
BIEN pensado: Cuantas veces nos pasa que nos dan el ticket de una compra menor y no lo queremos, es acumular mas papelajos. Aquí nos entienden y por eso ya tienen habilitado al lado de las cajas recipientes para que dejes el ticket indeseado.
REMEDIOS para todo: Que llueve, se tiene un poco más de cuidado al montar en bici y, sobre todo, se usa una gorra especial con visera de plástico que cubre toda la cara para no tener problemas. Al que pasa al lado, un poco marciano sí que le parece.
– Y encima LIMPIOS: Muy aseada esa costumbre de darte toallitas para lavarte las manos antes de comer e incluso también cuando compras en un supermercado alguna comida para llevar.
– Aprendiendo ENGLISH: En la tele japonesa dieron anoche un programa con una profesora muy meticulosa a la hora de enseñar fonética y palabras inglesas. Lo único que chirriaba es que iba vestida de Star Trek y daba la clase en una nave espacial…
– En DIRECTO: Pasear por el distrito conocido como Harajuku y ver un estudio acristalado de televisión que da a la calle y emite en esos momentos.
– Calle FASHION: A lado de ese estudio, Takeshita Dori, vía de referencia en cuanto a moda transgresora y pintas de todo tipo entre las personas viandantes.
– El MARCA japo: En el metro vendían un periódico deportivo, editado en paginas rosas y escrito en japonés, pero llamado… El Golazo. A saber la historia.
– Mi estación de metro PREFERIDA: Kuki.
¿Qué te han parecido estos 5 Días en Tokio, Des? Siempre me interesa conocer tu opinión, así que hayas estado o no en esta fascinante ciudad, cuéntame qué es lo que más te llama la atención. Hasta pronto… Sayonara.
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