Templo Masónico: una histórica reapertura en Santa Cruz de Tenerife

Actualizado: 23 enero, 2026

¡Hola, Des! ¿Cómo estás? Yo estaba muy intrigado por entrar en el Templo Masónico de Santa Cruz de Tenerife (Calle de San Lucas, 35), tras pasar durante tantos años por delante de esta edificación cerrada, tan peculiar y con tanta historia detrás. Pues ¡misión cumplida! Después de ser sometido a una larga rehabilitación, ya se puede visitar de forma bien guiada (reservando de forma gratuita en este enlace) o por libre.
Como es mucha la expectación que ha despertado esta reapertura, ten en cuenta que las plazas guiadas ‘han volado’ para lo que resta de año y están pendientes de habilitar nuevos horarios. Y el cupo en general está limitado a 15 personas dentro de forma simultánea.
Tuve la suerte de conseguir un hueco para vivir esta experiencia comentada, con la máxima información posible. Comenzamos con una charla introductoria delante de la imponente fachada del Templo Masónico. Y para ir a su origen, tenemos que hablar de la Logia Añaza, fundada en 1895 y que tuvo su sede en este emblemático espacio.
Es en concreto en 1900 cuando se realiza el proyecto para su construcción, obra de Manuel de Cámara y Cruz, y cuatro años después se inaugura el Templo Masónico aún sin acabar. En 1921 fallece De Cámara y luego se añaden elementos tan característicos como las esfinges exteriores. El templo adquiere una gran relevancia social y cultural.
Después de la Guerra Civil española, fue confiscado y pasó por las manos de la Falange, tuvo uso militar (incluida una farmacia)… y sufrió distintas modificaciones, hasta quedar abandonado durante décadas.
Tenemos que viajar nada menos que hasta el año 2001 para que el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife adquiera el Templo Masónico, declarado Bien de Interés Cultural al año siguiente, y es en 2009 cuando se plantea la profunda rehabilitación necesaria. Será rebasado 2020 cuando se empiece con la misma, una vez reunidos los fondos para afrontarla, y metidos en 2025 ya ha sido culminada; aunque cabe aclarar que se trata de una primera fase de la reapertura y en el futuro se integrarán más mobiliario y elementos.
Según entras en el Templo Masónico, te encuentras en la Sala de los Pasos Perdidos, que es donde dejabas tu vida atrás. Aparte de las explicaciones del guía, irás disponiendo de distintos paneles informativos para entender mejor cada rincón del inmueble.
De frente, se halla el lugar ceremónico y ritual de la Sala de Tenidas, con su llamativo suelo ajedrezado. Nos contaron que la última tenida tuvo lugar en 1993 con el conocido político Jerónimo Saavedra y reunió a unas 160 personas.
Algo también llamativo: la puerta de acceso no tiene pomo y debías tocar 3 veces para que te abrieran; apunta este número, porque es muy relevante en la masonería, y de hecho en esta Sala de Tenidas hay 3 escalones… (y más frío, por cierto).
¿Qué te está pareciendo la visita al Templo Masónico? Para dirigirnos a la primera planta, cogemos unas escaleras que se bifurcan a izquierda a derecha, ¿qué lado elegimos? Míralo bien, ya que de acuerdo con tu decisión, lograrás llegar o no a tu destino… (ahí te dejo esta incertidumbre).
Hay en total 33 escalones hasta ese piso superior y nos recibe la Sala de Ágapes o de Banquetes. Al fondo, un llamativo mueble, y escondido el antiguo techo madera de la Sala de Tenidas -que pudimos ver-. Una aclaración: en las visitas por libre no se puede ver esta zona ya que requiere de compañía.
Rehicimos el camino para volver al punto de partida de la planta calle, y el grupo se dividió en dos. Una parte en dirección a una sala expositiva, que incluye varios paneles más un sable y un espadín masónicos del siglo XIX. Y la otra parte, nos pusimos un casco para descender a… ¡un tubo volcánico! Sí, como lo lees, que conduce hasta la Cámara de Reflexión. Allí se estaba a oscuras en sus orígenes, junto al uso ocasional y complementario de una vela o candelabro. Ah, y hace calor.
La verdad es que ha merecido la pena esta inmersión en el Templo Masónico de Santa Cruz de Tenerife y, lo dicho, con ganas de verlo más equipado en el futuro. ¿Ya has ido? Cuéntame en  los comentarios y ¡hasta pronto, Des!

Horarios de visita:

Guiadas:
Martes a viernes
De 11 a 12 horas
De 17 a 18 horas
Sábados
De 11 a 12 horas
De 12 a 13 horas
Por libre:
Martes a viernes
De 12 a 17 horas
Sábados
De 13 a 18 horas
Domingos y festivos
De 11 a 14 horas
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1 Comment

  1. Leo Desinquieto febrero 23, 2026 at 12:45 pm

    Hola, buenos días. Me ha gustado mucho el artículo e intentaré visitar este sitio tan emblemático. Un saludo

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