Coração o Ditador, arte urbano vintage con acento portugués

¡Hola, Des! ¿Cómo estás? Yo aún saboreando mi reciente viaje a Azores, que te contaba con detalle en mi post Las mejores experiencias en la Isla de San Miguel. Pero siempre me reservo alguna sorpresita para compartir contigo, y esta vez tiene que ver con el arte urbano. Sí, cuando iba por el centro de Ponta Delgada, vi un collage pegado en una pared que me llamó la atención; además de su diseño, tenía un título tan sugerente como “Traficante de sonhos” (sueños). Fijándome un poco más, vi que su firma era igual de llamativa, con el hashtag de Coração o Ditador (que vendría a significar Corazón el Dictador). ¿Intrigante, no?

Bueno, ahí quedó la anécdota, hasta que descubrí más adelante otra composición similar, y luego otra… Juego de figuras, con elementos como cámaras fotográficas y carretes, acompañados de mensajes directos y un toque surrealista.

Ya no pude resistirme a buscar Coração o Ditador en las redes sociales, y eso me llevó a su autora, la artista portuguesa Helena Rocio Janeiro. Durante el resto de mi estancia en la capital de San Miguel, se convirtió en un entretenimiento encontrar más creaciones -y disfrutarlas-, y hasta di con una exposición suya en una coqueta galería llamada Oficina.

Llegados a este punto, y como buen desinquieto, tenía la enorme curiosidad de ahondar en el proyecto. A través de Facebook, establecí contacto con ella, que muy amablemente accedió a responder mis cuestiones, por cierto en un perfecto español. Por introducirla de forma adecuada, nació en 1974 en Portimão, Algarve, y vive en Oporto desde 1993, aunque con un período intermedio en el Sur de Francia (sigue yendo con regularidad).

El inicio de Coração o Ditador

Me cuenta Helena que “había estado haciendo collages durante muchos años, pero sin regularidad; de vez en cuando sólo por diversión y me gustaba mucho”. Hasta que llegó el año 2012 y decidió exponer sus obras con el nombre Coração o Ditador.
Y durante el proceso de montaje “gané mucho entusiasmo y me di cuenta de que era la forma de expresión que me correspondía, donde podría unir el lado gráfico con el mensaje filosófico, social y poético”.
Ese entusiasmo se reforzó con el éxito de la muestra y ahí vino otro reto: “Me planteé hacer un collage al día hasta el fin de año, buscando la intimad con la técnica. El desafío se cumplió y nunca me detuve”. Es más, lleva nada menos que ¡3.000 creaciones! desde entonces.

Coração o Ditador en Ponta Delgada, AzoresUn nombre que no deja indiferente

Recuerda que la denominación de Coração o Ditador “se quedó, a la gente le gustó mucho”. Pero, ¿cuál es su origen?: “Proviene de un sello que compré en un mercado de cosas antiguas, lo encontré hermoso y lo usé. Sólo después de tres años descubrí que era el nombre de un libro melodramático de la década de 1950”. No sé a ti, Des, pero a mí cada vez me surgen más preguntas… como saber el mensaje que persigue con su trabajo.
“Me gustaría transmitir poesía con mi trabajo, la poesía que existe en la vida”, me dice, y añade que “me gusta trabajar con lo que ya existe, sentir la energía de las cosas y transformarlas”.

El proceso creativo

Coração o Ditador continúa desvelando los entresijos de su iniciativa: “Las figuras las encuentro en libros y revistas viejas, especialmente del comienzo del siglo XX, cuando se dibujaban anuncios; también uso varios papeles y carteles que encuentro en las calles”. En cuanto al proceso de creación, me dice que varía mucho. “Normalmente busco imágenes para ilustrar una idea, pero a veces me ocurre que encuentro una imagen que me inspira y desarrollo una idea a su alrededor”, apostilla.
Lo que no se altera es la empatía y proximidad con el público: “En mis collages uso el humor como una forma de desdramatizar la vida y también me gusta subvertir ideas. Lo importante es tocar a las personas y hacerlas pensar”. Hasta el extremo de que la poesía “me hace sentir que todo es más grande, que la vida es maravillosa”.

Del estudio a la calle

Ahora, lo que me apetece saber es su vínculo con la calle, donde yo mismo la descubrí. La explicación es clara: “Me encanta hacer intervenciones de arte urbano, creo que la calle es la mejor galería y me gustaría mucho ampliarlo a otros sitios”. El mayor número de intervenciones de Coração o Ditador ha sido en Oporto, pero “cada vez que voy a otra ciudad y tengo la oportunidad, aprovecho para pegar algo espontáneamente”. Eso le sucedió en Azores, cuando fue invitada por la Galería Oficina para la exposición que antes te comentaba.

Coração o Ditador en Ponta Delgada, Azores

Influencia francesa

Su nexo con Francia también tiene reflejo en el arte de Helena, desde influencias intelectuales hasta frases en este idioma. “Me siento muy cómoda en Francia y tengo una extraña empatía con su cultura”, aclara. Pues vamos a ponerle nombre a esa empatía: “He trabajado en mis collages con muchos autores franceses: Boris Vian, Albert Camus, Jean Paul Sartre, Georges Brassens, y especialmente el filósofo y poeta Paul Valéry”.

Impacto de su obra

Desde luego, está confirmado que su obra conecta con mucha gente: “He recibido muy buenos comentarios, lo que me hace muy feliz y me da mucha fe en mi trabajo”.
No le veo la sonrisa de satisfacción al escribirlo, pero la imagino. Y eso que su obra, pegada al aire libre, está expuesta a diversos tipos de deterioros.
¿Cuánto suele durar de media?: “La durabilidad de los collages en la calle varía mucho y también depende del tipo de muro y del tiempo que tuve para hacerlos. Tengo trabajos con tres años que todavía están impecables y otros que duran una semana y son destruidos o pegan cosas por encima”.
En próximos viajes confío en encontrar más veces la firma de Coração o Ditador y seguir hallando otros artistas que resulten igual de interesantes. ¿Alguna recomendación? ¡Cuídate mucho, Des!
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